
Me contemplo en el espejo, pero descubro que no lo hago igual que cuando tenía dieciséis años. Ya no espero lo mismo. Simplemente estoy en estado de shock. Lo veo en mis ojos.
Cruzando el paraíso de Sam Shepard




























Fotografia en Firenze, marzo 2010, NATALIA GUTIERREZ SANS
"Pero no podía dejar de pensar que había existido un instante para mí y que nunca más volvería a existir; desde mi punto de vista era como si ya hubiera muerto."
El túnel de Ernesto Sábato



Sin título, 1993, JOSEP Mª COSIALLS
Siempre habías pensado
Olvidar todo aquello que no valía,
Lo que te había dolido tanto
Otro tiempo.
Siempre habías querido
Unificar cualquier
Sueño anterior en
Uno solo.
Rociarte las pestañas
Rizadas con cualquier ilusión incandescente.
Anticiparte a la frustración.
Siempre habías creído en
Usar tus pasadas
Elucubraciones,
Ñoñerías infantiles
O esas risas de la última noche.
Siempre habías
Caído en el error de
Augurarte un buen viaje cuando aún no había
Iniciado.
Dos más dos siempre fueron cuatro,
O no.
Siempre has creído esconderte bien entre palabras.
Ilustración de Julio Villar en su ¡Eh, petrel! cuaderno de un navegante solitario
"Me voy. Largo amarras. La vida es mía y la tomo por la mano para irnos por ahí. (...)
Me he ido. Ya estoy lejos, muy lejos, y no puedo dar marcha atrás. Por eso a veces me siento un poco solo. Un poco nada más.
Me voy, y soy consciente de la responsabilidad que me nace al tomar la vida así, a solas, mano a mano. Pienso que si algún día tengo que pagar por mi valor, lo pagaré. Y no le doy más vueltas. Eso, ahora, hoy, no importa. El riesgo será el precio de mi forma de vivir.
Me iré a pasear por donde me lleven el viento y las estrellas. Nada es demasiado grande. Todo lo puedo hacer. Todo lo puedo abordar. Nada es demasiado pequeño. Todo vale la pena de ser hecho. Sólo me he de conformar con ser feliz."
¡Eh, petrel! cuaderno de un navegante solitario de Julio Villar
Gràcies papa